Texto Premiado con una Mención de Honor en el Premio del Tacón de Aguja de Don Luis García Berlanga

“En redacción periodística, concedido a Reyes Caballero”

Creadora de todo este proyecto.

los actores para esta secuencia serán bailarines de danza contemporánea.

Detrás de aquella antesala se abría un pasadizo que daba a una segunda salida en el interior de aquella estancia, ya de por sí estrecha. Todo resultaba extraño pero aquella tiniebla era, además, sospechosa : lúgubre iluminación de antorchas desde la que uno podía imaginar hacia donde nos conducía el final de aquella aventura.
Mi novia, que estaba furiosa además de asustada, me decía con una voz indescriptiblemente cursi: -" Luis, a mi esto no me da ninguna confianza... Y los zapatos me aprietan mucho ¡ Me los has comprado por lo menos dos números más pequeños !". 
- "Calla Ámbar. No me pongas nervioso. ¿Crees que soy Bhatman? ¡ Mira como estoy vestido yo también! ¿Por qué te quejas? ¡ Nos han exigido venir así !" (Una breve carcajada fue la única respuesta para sus réplicas). Los dos seguían hacía un destino que sabían incierto, pero por el que llevaban semanas preparándose, y por el que los dos estaban totalmente excitados. Una gran cortina roja colgaba al final de aquel pasadizo. Al intentar ladearla, un gran susto conmocionó el momento, congelándolo para el resto de sus vidas ... 
-"¡¡ AAAAHHHHH!!"
El escenario que se abría ante sus ojos, digno del mayor terror del Castillo de los Horrores, hizo que se sintieran como dos polluelos ... 
- "Disculpen. ¿ Les he asustado ?" dijo la voz poderosa y ronca que surgió tras las cortinas de un hombre enmascarado, alto, vestido de pies a cabeza con brillante cuero negro...
- "No" , respondía la dulce y tonta voz de Ámbar. 
- "Pasen entonces, por favor...".
Aquella fiesta estaba en un momento álgido. Los hombres llevaban máscaras de cuero y botas militares. Algunos también cinturones y fetiches que los diferenciaban del resto. Aceradas esposas, muñequeras de clavos, cadenas y collares de perro, entre una gran masa de cuerpos desnudos. Ellas : gorras, ropa interior muy sugerente y altísimos zapatos de tacón de aguja. Algunas también látigos y cadenas. En décimas de segundo sentí mi sangre totalmente helada. Aquello era una enorme locura que despedía olor a sexo, cuero y fuego. La luz era sólo de velas rojas. Unos segundos después sentí latir mi entrepierna. No iba a salir corriendo como mi novio creía. El dolor de pies se tornaba placentero: ¡ Los veintidós centímetros de tacón de aguja estaban cumpliendo, por fin, su cometido¡ . "Esto me gusta" pensé, mientras el imbécil de mi novio decía : -" Mi amor, todavía estamos a tiempo . ¿Nos vamos? _. 
Sentí un impulso, miré hacía mi derecha y ahí estaba yo reflejáda en un gran espejo, mientras pensaba "con los años que llevo yo esperando esto".
Entonces, con una voz que ni yo reconocía, grité - "¡ ARRODÍLLATE !", 
a este gran gilipollas al que aguantaba desde hacía TANTOS meses. Esperando este momento, jamás pude imaginar que mi venganza llegaría tan pronto porque desde que lo conocí, fue él quien me metió en la cabeza la idea de llevarme a un lugar así.

 

Cuando nos metimos en la cama por primera vez y le confesé que yo ya había estado en alguna orgía de jovencita, me hizo ponerme los zapatos y sé soltó la melena ... 
Una risa sárdonica fue la replica de aquella gran masa de seres gomosos que estaban en aquella estancia, mirándonos...No tardó en llegar EL AMA: Una poderosísima mujer, vestida de cuero negro, estilo militar. Un intenso color rojo sobre sus labios era lo único que podía verse de ella, ya que también iba enmascarada. Al acercarse a nosotros pude ver sus ojos verde esmeralda. -"Buenas noches. ¿Sois los nuevos?". - "Sí", respondió Luís, tembloroso. - ¡ CALLA, PERRO !", replicó ella, mirándolo fija y terriblemente. - ¡ No vuelvas a dirigir la palabra a ninguna de las mujeres que hay en mi casa, ellas llevan los tacones!". Con un gesto le hizo bajar la cabeza, con su pie izquierdo, totalmente curvado y enseñando el nacimiento de sus dedos, le clavó el más impresionante tacón que yo había visto jamas en su mano derecha, ya que estaba a cuatro patas como a un perro, ofrecíendome un látigo le decia:
- "Te acabará gustando y me pedirás más ...", reía ella, mientras comenzaba a acariciarme el escote . En ese momento Luís intentó mirar. Yo instintivamente, alcé mi brazo con el látigo en la mano, y lo chasqueé duramente contra el suelo a medio centímetro de su cuerpo. Ama, complacida, me miró fijamente a los ojos y dijo : -" Eres buena. Ven con nosotras". Miró después a los ojos de Luís y le dijo :
- "Esta será tu primera lección de obediencia inclinate y aprende ! si no, no volverás a cruzar esa puerta". Hizo un gesto y el enmascarado, que antes nos había abierto, cogió una correa de cuero con collar y lo ató a una argolla que pendía de la pared, próxima a las cortinas rojas.
Ama, que ya se iba, giró de nuevo para mirar hacía atrás y decirle a Luís : 
- "¡ Desearás volver !".
A mi me cogió de la mano apretándola con fuerza. En ese momento sentí el intenso calor que desprendía aquella bella mujer, mientras me llevaba hacia una pequeña _barra americana_ que había en la sala junto a un gran trono, cuyo color me cautivo : intensa y brillantemente plateado, sobre seda violeta y cortinas de terciopelo negro. Era la única pieza que se diferenciaba del conjunto de toda aquella decoración, en la que predominaba el rojo.
- "¿ Qué bebes ?" preguntó. - " Champagne " contesté... Me miró sonriente mientras otra bonita mujer (que llevaba una gorra nazi, una máscara y un liguero con medias de costura y tacones de aguja) entraba detrás de la barra y me servía una copa de la única botella abierta en ese momento, de entre las muchas que se enfriaban en la gran cubitera plateada, que reposaba sobre aquella barra. Por segunda vez miré con atención a mi alrededor. Ahora podía controlar todo aquel salón. Tenía forma Hexagonal, sobre cada lado, cinco espejos con un gran diván debajo de cada uno de ellos. En el sexto, la barra de bar americana. Y en el centro, la cama redonda más grande que pueda imaginarse. Toda la decoración era de estilo renacentista, dorada y aterciopelada en rojo y negro. Nada vulgar, aunque mórbida. Soñada para disfrutar entre almohadones de plumas .
Asintiendo con la cabeza expresé mi agradecimiento por su invitación a champagne, mientras Ama se sentaba en su trono. Viéndola a ella allí supe cual era mi lugar, al lado de mi siervo. Ese humillante hombre, que aspiraba a ser idolatrado por la fantasía de varias mujeres a la vez, ahora iba a recibir su regalo ...
Disfrutaba. Este era mi único pensamiento cuando me dirigía hacía él, pero volvía mi mirada hacía Ama. En este momento empecé a disfrutar de mi actuación. Acercándome altivamente hacia Luis, le miré fijamente a los ojos, derramandole unas gotas de mi copa, en sus labios sedientos; esperando un poco más dejé la copa sobre la mesita de mármol rosa, y me dispuse a recrearme con mi espectáculo. Giré delicadamente mi cuerpo frente aquel gran espejo que colgaba de lo mas alto del techo negro. 
Puse mi delicada y fibrosa pierna, calzada con aquel descomunal veintidós centímetros de charol negro, encima de mi esclavo mientras acariciaba mis gemelos con suavidad y sentimiento, bajando las yemas de mis dedos, embutidas en los guantes de cuero negro, hacia el puente de mi dolorido pie. En aquel momento puse el látigo entre mis dientes, saboreandolo con mi lengua afilada, y metí uno de mis dedos en aquella copa de champagne, derramando unas gotas sobre las comisuras de los huecos de mis dedos. 
Bajo la mirada placentera de los allí presentes, la tensión fue creciendo y los latidos de mi corazón alterando mis constantes; aquello era muy excitante, y ello me obligaba a despreciar mas y más a aquel hombre que me había querido manipular.

Desahogando mi interior con el desprecio, la humillación y el poder sobre aquel hombre indefenso, atado y confuso. En unos segundos sentí que las miradas iban desapareciendo; cada uno encontraba su destino muy cerca, y estaban dándoles lo que deseaban.

vestuario de esta escena final de la película "El manipulador... Manipulado" http://www.bibianblue.com